miércoles, 25 de noviembre de 2015

Los límites del deseo (o) el peligro de estar vivos



y la lluvia tan esperada
entró con mala luna.
pero los brotes son fuertes,
y respiran aires nuevos...
¿viste qué tremendo el tema de los femicidios?
y la luna
llena el espacio
vacío del silencio
entre las olas de gotas de lluvia.
¿y el frío?
este frío tan raro
que inevitablemente lo comparo
con un amorío
hace poco adormecido.
entonces la nostalgia
reaparece como escarcha
y nuestras mentes inquietas
solo piensan en revancha.
una sacudiada para despavilar
y entener que al final
todo depende de todo
lo que queramos.
amarnos.
odiarnos.
aborrecernos
extrañarnos.
mojarnos,
en una noche lluviosa
de luna llena.

te veo ahí,
donde supimos encontrarnos.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

ojos que no ven...


...corazón que se muere de una vez.
muchas veces, repetidamente.
domesticado en el silencio.
ojos que no ven,
por la poca costumbre de 
levantar la mirada,
a nada ni nadie.
sentir la naturaleza caótica,
la luz refractada,
el calor de todo lo hermoso,
el ardor de todo lo podrido.
ojos que no ven,
corazón que no siente la arquitectura policial
que lo aprisiona,
que lo encamina,
que lo ataja:
para el corazón,
el propio cuerpo que lo cobija.
para los ojos:
la diferencia entre
lo que se ve
y lo que se quiere ver.


domingo, 8 de noviembre de 2015

todo mentira

“Tú edificas, tú inventas, tú multiplicas: yo destruyo, simplifico.”
 Marqués de Sade

hay que vivir: ¡viviendo!
no solo para disfrutar del contento
de la caricia insurrecta del amor
si no para estar más despierto.
trazar una linea entre él mundo y el nuestro
luego nos podremos dar cuenta
de las mañanas iluminadas por el futuro que no existe
porque la realidad del esperpento
somos nosotros mismos acomodados en su centro
en medio de nombres que nadie quiere conocer
por la tozudes de las palabras de querer representar más que un intento.
por la imposición que nos regalamos gustosos
la del sufrimiento
porque estamos más ocupados ríendo o llorando
que de matar el miedo que llevamos dentro 
porque hemos estado demasiado tiempo acostumbrados
no hay memoria de ningún desalambrado
de ningún beso inesperado
no recordamos la órbita
en medio de la oscuridad
de las chispas 
de un fuego
saltando hacia la noche
como si estuvieran volando.
no compartimos la memoria de nada ni de nadie.

somos nosotros
cada uno
solos.
formando constelaciones
destruyendo el presente.
dibujando un mapa
que solo nosotros podemos ver
cuando nos alejamos
cuando olvidamos.
 
soy yo mismo.
no pienso en nadie más que en mi.
soy un egoísta. solo pienso en mí.