mostremos cada uno su recodo,
su canasto con peces:
aún palpita la plata
que recoges del agua,
aún vive el fuego
encendido en los otros (que es el tuyo):
examinemos sin tristeza el robo
que nos hicimos paulatinamente
y el regalo de todos que nos dimos
lo sucesivo que tiene la vida
en este ir y venir de los iguales:
muerte a la identidad: dice la vida:
cada uno es el otro y despedimos
un cuerpo para entrar en otro cuerpo
hombres: nos habitamos mutuamente
nos gastamos unos a los otros,
desconocidos e irreconciliables
como colores que se contradicen
y se reunen en la oscuridad
oh amamantadora ------
ercilla, patria negra
que reproduce el infinito humano
el corazón innumerable, el río
de individuos con nombre y con corbata,
con número y congoja,
latitudes pobladas de caderas
compañeros cobrizos, hembras verdes,
razas hostiles, labios migratorios:
seres sabrosos para todo el orbe.